Gracias, Marielisa, por inspirarme. You're a real diva.
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| Upper East Side |
Cosas que te pasan cuando vives en un barrio obrero.
El problema aparece cuando tú tienes todo el glam y el charm del mundo... pero no te llegan los eurodólares para mudarte al Aper-ist-said, y el Euromillones se te resiste (y no acabas de saber muy bien por qué).
Cuando vives en un BarrioObrero, tu vecino se pone a colgar su Van Gogh fake a las siete de la mañana. Y las paredes de tu casa, como son de papel de fumar, te hacen pensar que el vecino porculero está colgando el cuadro en tu comedor, en vez de en el suyo. Y cuando el aftercansancio te vuelve políglota (te cagas en la estampa del vecino en idiomas que ni sabías que conocías), poligonera y politono, te planteas la fundación del Club de Antifans del Vecino De Arriba, contigo como presidenta, ofcórs.
Y tienes la certeza de que esto, en el Aper-ist-said no pasa; porque la gente es classy, y sabe que a las siete de la mañana hay que estar durmiendo, o haciendo footing por el barrio, o tomando un súper desayuno continental. Además, cuando una vive en el Aper-ist-said, paga para que sean otros los que cuelguen los cuadros -que, obviamente, no son fake-; y la gente que cuelga los cuadros trabaja a partir de las nueve de la mañana. Así que nada de ruidos en la madrugada.
En tu BarrioObrero se cuelan en el edificio todo tipo de vendedores ambulantes que, si pudieran, te encasquetarían hasta a su madre. Todo porque la puerta principal del edificio cierra mal, y el presidente de vecinos pasa de arreglarla (total, vive pisos más arriba; pero tú, como vives en el primero, te comes con papas arrugadas a todos los comerciales). Si vivieras en un barrio glam como el Aper-ist-side, no tendrías que sufrir todo esto, porque un conserje uniformado espantaría a los profesionales de la venta directa a domicilio en el hall súper lujoso de tu edificio.
Cuando vives en el Aper-ist-said, presentas a tu hija en sociedad, por haber llegado a la mayoría de edad, con una fiesta de puesta de largo, en el mejor restaurante... o te montas un cátering del copón bendito en tu súper loft, claro. Le regalas a tu hija las llaves de un coche carísimo -cuyo seguro también es carísimo ofcórs; si no, de qué- para que se vaya de fiesta con sus amigas, a lo rollo "My Super Sweet Sixteen", de la MTV. En tu BarrioObrero no se hacen esas pijotadas. Tu hija llega a los dieciocho, le das una palmadita en la espalda y le recuerdas que ya puede decir su edad verdadera para entrar en las discotecas; y le das una targeta regalo del grupo INDITEX para que vaya a comprarse algún modelazo para calzárselo cuando salga a cenar un kebab con sus amigas por la celebración de sus Super Sweet Eighteen.
En los supermercados del Aper-is-said seguro que suena música chachi, chill out, para comprar con tranquilidad, y sosiego. En tu barrio lo que suena es música cani, para que compres bajo presión, te lleves lo justo y no te entretengas. Eso estresa, señores, así uno no compra a gusto, las cosas como sean.
En cualquier caso, cuando una es diva-diva, no importa realmente donde viva, porque ser diva es una actitud, y una puede hacer un Aper-ist-said de cualquier sitio. ¿O no?
Cuando vives en el Aper-ist-said, presentas a tu hija en sociedad, por haber llegado a la mayoría de edad, con una fiesta de puesta de largo, en el mejor restaurante... o te montas un cátering del copón bendito en tu súper loft, claro. Le regalas a tu hija las llaves de un coche carísimo -cuyo seguro también es carísimo ofcórs; si no, de qué- para que se vaya de fiesta con sus amigas, a lo rollo "My Super Sweet Sixteen", de la MTV. En tu BarrioObrero no se hacen esas pijotadas. Tu hija llega a los dieciocho, le das una palmadita en la espalda y le recuerdas que ya puede decir su edad verdadera para entrar en las discotecas; y le das una targeta regalo del grupo INDITEX para que vaya a comprarse algún modelazo para calzárselo cuando salga a cenar un kebab con sus amigas por la celebración de sus Super Sweet Eighteen.
En los supermercados del Aper-is-said seguro que suena música chachi, chill out, para comprar con tranquilidad, y sosiego. En tu barrio lo que suena es música cani, para que compres bajo presión, te lleves lo justo y no te entretengas. Eso estresa, señores, así uno no compra a gusto, las cosas como sean.
En cualquier caso, cuando una es diva-diva, no importa realmente donde viva, porque ser diva es una actitud, y una puede hacer un Aper-ist-said de cualquier sitio. ¿O no?

4 luces y colores:
Jajajajjajjajajjajjajajjajajjajajajajaja pera pera:
jajajajajajjajajajaajjajajajaajjajajajjaajajjaajajajajaajaajajajaajjajajajjajajajjaaa
loquemehepodidoreírnena en berdat
Solo puedo decir una cosa:
Me-mic-cio-nooooooooooo
jjajajajajajajajajajajajajaj
Me has arrancado unas cuantas carcajadas
Besotes
Cuando una es diva, es Diva, donde sea, pero...cuesta un poquito más.
Gracias por las risas
Que risa.Muchas carcajadas.Un beso.Noelia.
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